BATTISTA MANTOVANO, Giovanni

De Dicionário de História Cultural de la Iglesía en América Latina
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BATTISTA MANTOVANO, Giovanni (Mantova, 1447; 1516) Religioso Carmelita, Beato, Poeta.

Battista Spagnoli, denominado «el Mantuano», nació en Mantua el 17 de abril de 1447, donde su padre, Peter Spagnoli, noble representante español en la Corte de esa ciudad. Estudió en las Universidades de Ferrara y de Bolonia; en ésta última obtuvo el magisterio en teología; en 1464 profesó en la Orden carmelitana, la cual gobernó como General desde 1513 hasta su fallecimiento ocurrido el 22 de marzo de 1516; en 1885 León XIII lo declaró beato; su fiesta se celebra el 23 de marzo.

Es autor de una obra importante del tiempo que lleva por título: Obiurgatio cum exhortatione ad capienda arma contra infideles ad potentatus christianos [Mediolani [Milán] 1507].[1]La misma obra, bajo el título Exhortatio regum christianorum in barbaras, fue editada en París 1509: BAV Rossiana 6007. Battista Spagnoli haciendo honor a su patria mantuana cultivó la poesía latina; los humanistas del tiempo lo apellidaron «el Virgilio cristiano».

Como su paisano, soñaba con un imperio universal semejante al de Roma, pero ahora bajo el signo de la fe cristiana, como el que proponía Dante. Por eso, lleno de entusiasmo, dedicó a Fernando el Católico el poema Alphonsus. Pro rege Hispaniae de victoria Granatae, por haber conquistado Granada y haber librado a Europa de la presencia de los enemigos de la fe; ocupa los ff. 250-316 de Opera omnia (Bononiae 1502; BAV Rossiana 2890). La Obiurgatio es una invitación a todos los reyes y gobernantes de la cristiandad para que continúen la guerra contra el Islam, tomando ocasión de los nuevos descubrimientos.

Comienza por incitar, de nuevo, al rey Fernando: «Te quoque Bethygenum domitor fortissime maurum, / Rex Hispaniae, iterum pietas sudare sub armis / poscit... »; las nuevas tierras descubiertas deben servirle de estímulo: « ... Perpende quid acta per austrum / classis, et inventae magno ultra sidera Cancri / insulae in oceano, genuensi hortante Columbo, / polliceantur». Y dirigiéndose luego a los demás reyes y príncipes, les recuerda su deber de colaborar en la común empresa de la cristiandad: «... Republica Christi / est vestris imposta humeris»; para ello deben comenzar por deponer los mutuos rencores y fomentar la paz entre ellos mismos: «...Odia inveterata facessant. / Sint sedati animi; sit concinnata voluntas ». Se logrará así la deseada unidad cristiana de todo el género humano: «Christi omnes gens una sumus.../ Omnibus una fides, unum cognomen, et una / Religio: sit et unus amor; sit et omnibus una optio...».

Notas

  1. En la Biblioteca Apostolica Vaticana: BA V RG Neolatini III. 17. En el Catálogo “Caeli novi et terra nova”, n. 108, 174; y Fig. 123.

Bibliografía

  • J. Vicente de la Eucaristía, «El mejor humanista cristiano pretridentino», Revista de Espiritualidad 6 (1947) 48-70; E. Coccia, Le edizioni delle opere del Mantovano (Roma 1960); Idem, «Spagnoli, Battista, detto il Mantovano», Bibliotheca Sanctorum 11 (Roma 1968) 1340-42.


ISAAC VAZQUES JANEIRO (Caeli novi et terra nova. BAV, 1992, 174)