YUCATÁN. Conquista y evangelización

De Dicionário de História Cultural de la Iglesía en América Latina
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

PRÓLOGO (DHIAL)

El primer territorio de Nueva España descubierto por los españoles fue la Península de Yucatán; sin embargo, las dificultades que presenta su geografía a la comunicación y transporte con otras regiones hizo que su conquista, poblamiento y evangelización iniciara hasta 1531; es decir, diez años después de la conquista de Tenochtitlán. La conquista de Yucatán fue encomendada a Francisco de Montejo, quien había participado en la expedición de Juan de Grijalva que en 1518 descubrió buena parte de las costas del Golfo, y en la de Hernán Cortes que realizó la conquista de México en 1521. Con el nombramiento de «adelantado»,[1]Francisco de Montejo hizo un primer intento por realizar su misión en 1528, pero debido a la gran hostilidad de los mayas y a las condiciones selváticas de la Península, ese intento terminó en un gran fracaso.

En 1531, aunado el nombramiento de «adelantado» al de Gobernador de Tabasco que hacía poco le había otorgado el Rey de España, Francisco de Montejo, su hijo y su sobrino, todos del mismo nombre,[2]llevaron a cabo un intento por cumplir su cometido, el cual lograron realizarlo solo parcialmente hacia 1535.

CONSUMACIÓN DE LA CONQUISTA DE YUCATÁN

En una de las regiones selváticas de más densa vegetación estaba la población de Otzmal, y en 1536 hubo un hecho que habría de favorecer la conquista de Yucatán. Los «cocomes»[3]asesinaron al cacique y a cuarenta principales de la nación xiu cuan iban en una peregrinación a Chichén Itzá.[4]Este hecho desató una guerra civil entre las tribus mayas. Así que “agotado por la guerra civil, traicionados por algunas de sus propias familias indígenas principales, diezmados por diversas calamidades, los maya no pudieron resistir a los españoles mejor armados que ellos.”[5]

En 1540 el «Adelantado» dejó a su hijo la conquista de Yucatán; el 4 de octubre de ese año, el «Mozo» y el «Sobrino» fundan San Francisco de Campeche, que será su cuartel general, estableciendo el primer cabildo español que se estableció en la parte norte del área maya. En 1541, con la ayuda de su padre, de los indios mexicas de Azcapotzalco y de los xiúes mayas, el «Mozo» inicia la conquista de los grupos norteños de la Península.

El 6 de enero de 1542 funda la ciudad de Mérida y establece ahí el segundo cabildo español en el norte del área maya. Después, entre 1543 y 1544 funda Valladolid. En 1546 sofoca en corto tiempo una extensa rebelión de los mayas en el oriente de la Península. La conquista de Yucatán era ya un hecho concreto, y el «Adelantado» nuevamente se hizo cargo del gobierno. En 1560 el Rey Felipe II estableció la Capitanía General de Yucatán,[6]que abarcaba los territorios de los actuales estados mexicanos de Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

MISIONEROS FRANCISCANOS EN LA EVANGELIZACIÓN DEL PUEBLO MAYA

Los franciscanos serán los protagonistas principales de la evangelización del pueblo maya en el siglo XVI; sin embargo, al fundarse las villas y ciudades de españoles, se fueron nombrando curas, pero no contamos con noticias sobre el trabajo entre los indios de ningún cura -excepto del capellán de los Montejo Rodrigo de Caraveo- pues “la presencia de los clérigos en esta época era más motivo de escándalo que de evangelización.”[7]

En 1535, con el beneplácito del Virrey Antonio de Mendoza, fray Jacobo de Testera y otros cuatro franciscanos comenzaron en Champotón “a enseñar a los hijos de los más principales, siguiendo el estilo que se había visto de esto en México, y trabajaron mucho él y sus compañeros que llevó consigo, en apartar la gente de aquella tierra del culto y servicio de los ídolos, y era mucho el fruto que iban haciendo.”[8]Pero como su labor fue entorpecida por los abusos de un grupo de soldados españoles al mando de Lorenzo Godoy, y su nombramiento como Custodio de la Orden Franciscana en Nueva España, regresó a la ciudad de México.

En 1542 y ya como Custodio, fray Jacobo de Testera envió a Guatemala a doce franciscanos presididos por fray Toribio de Benavente, el célebre «Motolinía». A su vez, hacia 1544, fray Toribio envió a Yucatán a cuatro frailes: fray Luis de Villalpando, fray Lorenzo de Bienvenida, fray Melchor de Benavente, y fray Juan de Herrera, encargándoles la misión de “predicar el Evangelio a grupos aislados de nativos en la larga jornada hasta su destino final,”[9]Después llegaron a la Península otros cuatro: fray Juan de la Puerta, fray Nicolás de Albalate, frey Ángel Maldonado y fray Miguel Vera.

Contando ya con ese grupo de misioneros, en 1545 Francisco de Montejo «el Mozo» convocó a los señores (caciques) nativos del distrito de Campeche y ante los frailes les dijo: “los franciscanos han sido enviados por el rey de Castilla para instruirlos en la verdadera Fe, y llevarlos a una mejor vida (…).[10]

Los frailes erigieron en San Francisco de Campeche una iglesia y un convento. Casi simultáneamente también en Mérida, sede del gobierno civil desde 1542, fundaron un convento. Fray Luis de Villalpando y fray Juan de Herrera, desde Calkiní en Campeche evangelizaron en los cacicazgos de Kin Pech, mientras fray Juan de la Puerta y sus compañeros evangelizaban a los mayas de los territorios de Mérida.

En 1549 arriban ocho frailes más y se establece, independiente de la Provincia de México, la Custodia Franciscana de las Misiones de Yucatán con fray Luis de Villalpando como su Custodio. Once años después, en 1561, las autoridades establecen que la Custodia de Yucatán y la custodia de Guatemala formen dos provincias independientes: la de Yucatán con el nombre de San José, y la de Guatemala con el de Santo Nombre de Jesús. Fray Francisco de la Torre será el primer provincial de Yucatán.[11]

NOTAS

  1. Desde el siglo XI, el Derecho español contemplaba el título de «adelantado mayor» el cual se otorgaba a personas distinguidas que habían demostrado cualidades militares, además de lealtad a los monarcas de los Reinos españoles. El adelantado tenía poderes jurídicos y económicos para «adelantar» la empresa propuesta.
  2. Las crónicas históricas distinguen a «los tres Montejo» llamándolos respectivamente «el padre» «el mozo» y «el sobrino».
  3. Cocomes: "los del linaje de la paloma torcaz". Junto con los itzaes y los tutul xiues integraron en el siglo XI la liga de Mayapán
  4. Cfr. Sylvanus G. Morley, La civilización maya. Ed. Fondo de Cultura Económico, 5 reimpresión. México, 1975.
  5. Ibídem p. 113
  6. La Recopilación de Leyes de Indias de 1680, en el Libro V, Título I, Ley IV (Que el Gobernador de Yucatán guarde las órdenes del virrey de Nueva España) recoge las cédulas anteriores que establecían "Conviene, que los Gobernadores, y Capitanes generales de la Provincia de Yucatán, cumplan precisa y puntualmente las órdenes, que le dieren los Virreyes de la Nueva España. Y mandamos a los Gobernadores, que las obedezcan, y cumplan".
  7. Pedro Borges Historia de la Iglesia en Hispanoamérica y Filipinas (siglos XV-XIX). Vol. II, Ed. BAC, Madrid, 1992, p.199
  8. Diego López Cogolludo, Historia de Yucatán. Ed. Academia Literaria, México, 5 ed. 1957, p.102
  9. Robert S. Chamberlain, La conquista y colonización de Yucatán 1517-1550. Ed. Porrúa segunda ed. México, 1982, p.321
  10. Robert S. Chamberlain, op., cit., p. 322
  11. Pedro Borges. op., cit., p. 205.


BIBLIOGRAFÍA

Sylvanus G. Morley, La civilización maya. Ed. Fondo de Cultura Económico, 5 reimpresión. México, 1975.

Pedro Borges Historia de la Iglesia en Hispanoamérica y Filipinas (siglos XV-XIX). Vol. II, Ed. BAC, Madrid, 1992

Diego López Cogolludo, Historia de Yucatán. Ed. Academia Literaria, México, 5 ed. 1957

Robert S. Chamberlain, La conquista y colonización de Yucatán 1517-1550. Ed. Porrúa segunda ed. México, 1982

JOSÉ LUIS CANTO SOSA

©PONTIFICIA UNIVERSIDAD GREGORIANA. ROMA 1999