INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA IGLESIA EN AMÉRICA LATINA

De Dicionário de História Cultural de la Iglesía en América Latina
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LAS RUTAS DE LA EVANGELIZACIÓN CATÓLICA

La evangelización católica en el continente americano corre paralela al descubrimiento hispano-lusitano del Continente, su ocupación o conquista progresiva, su organización administrativa y desde el punto de vista eclesiástico con la instauración primero de una red de fundaciones conventuales que alcanzan prácticamente todo el territorio, y con la creación de un mapa de diócesis que cubren toda esa geografía.

El movimiento misionero evangelizador sigue rutas precisas a lo largo de los siglos del XV al XVIII: desde las Antillas «tierra firme», en lo que hoy corresponde a Panamá, México, seguidos por América Central, Suramérica a partir de las tierras de Venezuela y corriendo a lo largo de las costas del Pacífico por Colombia, Ecuador, Perú, entrando luego en las tierras de Chile y del interior andino del virreinato del Perú, en Bolivia, norte de Argentina y luego corriendo hacia regiones más meridionales que formarían el virreinato del Río de la Plata; mientras que en el extremos norte, a partir de la Nueva España se alcanzaban las tierras más septentrionales que incluían las Californias, Texas y otras regiones hoy parte de los Estados Unidos de América, como Florida y llegando a lo largo de sus costas del Pacífico a alcanzar incluso Alaska.

Por su parte los portugueses tocaban las tierras costeras atlánticas. A partir del siglo XIX se da la penetración sistemática de Brasil hacia el interior amazónico, formando lo que hoy se conoce como el mapa del Brasil político. Se cubría así prácticamente todo el continente. No se entra en este artículo a tratar de la presencia ni anglosajona ni francesa en el norte del Continente con las Trece colonias inglesas, o a la importante presencia francesa en el Canadá, también a partir del siglo XVII, con colonos en su mayoría católicos.

EL NACIMIENTO DE LAS IGLESIAS LOCALES EN IBEROAMÉRICA

Ya desde los comienzos de la presencia española en América se pensó en la creación de una propia jurisdicción eclesiástica con la creación de diócesis, aunque en los primeros años la realidad fue muy pobre. Desde los primeros momentos, debido a las distancias de la Metrópoli y de Roma, se piensa en la creación de una especie de patriarcado de las Indias, e incluso la posibilidad de la presencia de un Delegado permanente del Papa. Pero nunca se llegó a hacerse realidad.

Las provincias, y con ellas los obispados, en orden alfabético y cronológico según las divisiones administrativas durante el llamado periodo virreinal (impropiamente llamado colonial en los casos hispano-lusitanos), se puede presentar de la siguiente manera: en Virreinatos, Capitanías generales, Audiencias, Presidencias, Las futuras naciones hispanoamericanas seguirán fundamentalmente estas antiguas demarcaciones hispanas. Lo mismo sucede globalmente con el caso del Brasil portugués.

Aquí damos una lista somera en orden cronológico y según tales divisiones de todas las diócesis erigidas a lo largo de los tres primeros siglos en la América hispana.[1]De las sedes metropolitanas anotamos la primera fecha dada que corresponde a la creación de la diócesis y la segunda a la de su elevación a sede metropolitana.


a) Capitanía general de Cuba

Incluía todas las Antillas. La primera diócesis del Nuevo Mundo fue la de Yaguata (1504), sustituida poco tiempo después por otras dos nuevas diócesis: Concepción de la Vega y Santo Domingo. El primer obispo de Concepción fue Pedro Suárez de Deza (1513), pero regresó a España uniéndose las dos diócesis. Santo Domingo es considerada como la Sede Primada de las Américas, erigida por Julio II (1511; metropolitana en 1546 junto con las de México y Lima). Su primer obispo fue el franciscano García de Padilla, pero muerto en España en 1516; le sucedió Alejandro Geraldini; pero el verdadero «gobernador» eclesiástico fue Sebastián Ramírez de Fuenleal, presidente de la Audiencia, que luego pasaría a México con el mismo cargo. El gran obispo de esta época será Alonso de Fuenmayor (1538-1554).

  • Concepción de la Vega (1511): 1er obispo: Pedro Suárez de Deza (1513).
  • San Juan de Puerto Rico (1511): 1er obispo: Alonso Manso.
  • Santiago de Cuba (1518): 1er obispo: Juan de Witte o.p. (renuncia); Miguel Ramírez o.p.


b) Virreinato de la Nueva España

(México; Sur y Norte de California - parte meridional de los actuales Estados Unidos de Norteamérica: actuales California, Nuevo México, Tejas, Arizona, Florida; parte de América Central). El virreinato estaba dividido en Audiencias con fechas de erección diversas, dentro de las cuales fueron erigidas las diócesis:

Audiencia de México:

  • Tlaxcala (1525) trasferida más tarde a Puebla (1527): 1er obispo Julián Garcés o.p.
  • México (1530) (m. 1546): 1er obispo: Juan de Zumárraga o.f.m.
  • Oaxaca (1535): 1er obispo: Juan López de Zárate
  • Michoacán (1536): (Tzintzuntzan; Pátzcuaro; Valladolid- Morelia: 1579): 1er obispo: Vasco de Quiroga (+1565)
  • Chiapas (1539): 1er obispo: efectivo: Bartolomé de Las Casas o.p.
  • En el territorio del Yucatán: El obispado de Yucatán, bajo el nombre de «Carolense» [en honor del rey Carlos I de España], y bajo la protección de «Santa Ma. de los Remedios», fue creada por el Papa León X, creyendo que la tierra recién descubierta era una isla, con la Bula «Sacri apostolatus ministerio», del 27 de enero de 1518.

Pero al saberse que Yucatán era parte del continente que Hernán Cortés estaba conquistando (1519), el Papa Clemente VII haría varias modificaciones, y el dominico Fray Julián Garcés fue nombrado primer obispo de Yucatán, pero cuando llegó a México establece su residencia en Tlaxcala, dado que los españoles habían abandonado la conquista de Yucatán. La diócesis de Yucatán efectivamente será erigida hasta 1560, ocupando la sede en 1561 su primer obispo: el franciscano Francisco de Toral al que sucederá el también franciscano Diego de Landa. El obispo Crescencio Carrillo y Ancona solicitará su elevación a archidiócesis al Papa León XIII y será San Pío X quien la hará efectiva el 11 de enero de 1906 siendo su primer arzobispo Martín Tritschler y Córdova, recibiéndose en Mérida sólo el 6 de marzo de 1907.


Audiencia de Guadalajara

  • Guadalajara (1548): 1er obispo: Pedro Gómez Maraver
  • Durango (1620): 1er obispo: Gonzalo de Hermosillo o.s.a.
  • Monterrey o Linares (1777): 1er obispo: Antonio de Jesús Salcedón o.f.m.
  • Sonora o Hermosillo (1779): 1er obispo: Antonio M. de los Reyes o.f.m.
  • Al norte del actual México se extendían las misiones de los jesuitas y de los franciscanos a lo largo de las Californias y de la extensa América Septentrional, entonces pertenecientes al Virreinato de la Nueva España.


Filipinas

Desde la Nueva España sale la actividad misionera hacia las Islas Filipinas, que al principio estuvo eclesiásticamente muy unida a la Nueva España. En el primer siglo de esta historia ( XVI) se erigen:

  • Manila (1581; m. 1595): 1er obispo: Domingo de Salazar o.p.
  • Nueva Segovia-Vigán (1595): 1er obispo: Miguel de Benavides o.p.
  • Cebú (1595): 1er obispo: Pedro de Agusto o.s.a., antiguo provincial en México.
  • Nueva Cáceres (Luzón) (1595): 1er obispo: Luis de Maldonado o.f.m. renuncia; Francisco de Ortega o.s.a.


c) Capitanía general de Guatemala


Audiencia de Guatemala

  • Tegucigalpa (1531) (Honduras): 1er obispo: Alonso de Talavera OSHier [=Jerónimos], renuncia antes de ir; Cristóbal de Pedraza (llega de México).
  • León de Nicaragua (1531): 1er obispo: Diego Álvarez de Osorio; Francisco de Mendavia OSHier.
  • Guatemala (1534; m. 1743): 1er obispo: Francisco Marroquín.


d) Capitanía general de Venezuela

Audiencia de Caracas

  • Coro (1531); trasferida a Caracas (1637): 1er obispo: Rodrigo de Bastidas; 1er obispo a Caracas Mauro de Tovar o.s.b.
  • Mérida de Venezuela (1778): 1er obispo: Juan Ramos de Lora o.f.m.
  • Santo Tomás de la Guayana (islas Cubanga y Margarita; y territorio de Cuman ) (1790): 1er obispo: Francisco de Ibarra. En estas tierras sufrieron el martirio en 1515 Fray Francisco de Córdoba y Fray Juan García, dominicos, y en 1522 el hermano laico franciscano Fray Dionisio.


e) Virreinato de Nueva Granada

Audiencia de Panamá

  • Santa María de Darién (1513): 1er obispo: Juan de Quevedo o.f.m.: la sede será trasferida a Panamá (1534): 1er obispo: Vicente de Pedraza o.p.

Audiencia de Santa Fe de Bogotá

  • Cartagena (1534): 1er obispo: Tomás de Cartagena de Toro o.p.
  • Santa Marta (1534): 1er obispo efectivo: Juan Fernández de Angulo (1536).
  • Popoyán (1546): 1er obispo: Juan del Valle.
  • Santa Fe de Bogotá (1549; m. 1564): 1er obispo: Juan de Barrios o.f.m.


Audiencia de Quito

  • Quito (1546): 1er obispo: García Díaz Arias (capellán de Pizarro); Fray Pedro de la Peña o.p.; Luis López de Solís o.s.a.
  • Cuenca (1769): 1er obispo: José Carrión y Marfil[2].
  • Maynas-Chachapoyas (1803): 1er obispo: Hipólito Sánchez Rangel o.f.m.


f) Virreinato del Perú

Audiencia de Lima

  • Lima (1541) (m. 1546): 1er obispo: Jerónimo de Loaysa o.p.; Sto Toribio Alfonso de Mogrovejo (1579-1606).
  • Trujillo del Perú (1577): 1er obispo: Francisco de Ovando, pero el 1o efectivo: Jerónimo Cárcamo (muerto durante el viaje); Francisco Cabrera o.p.


Audiencia de Cuzco

  • Cuzco (1537): 1er obispo: Vicente Valverde o.p. (+asesinado por algunos indios durante un viaje).
  • Arequipa (1577): 1er obispo: Cristóbal Rodríguez o.p. (1609); Pedro Perea o.s.a. (1617)
  • Huamanga de Ayacucho (1609): 1er obispo: Agustín de Carbajal o.s.a.


g) Capitanía general de Chile

Audiencia de Chile

  • Santiago de Chile (1561): 1er obispo: Rodrigo González Marmolejo, considerado verdadero fundador y padre de la Iglesia en Chile (+ antes de la consagración); 1er obispo consagrado: Fernando Barrionuevo o.f.m. La diócesis ha tenido una historia movida debido a las circunstancias, a veces penosas, a calamidades naturales y a la inestabilidad durante los tiempos y las luchas de la conquista.[3]En síntesis se pueden señalar varios cambios en esta compleja historia episcopal. En 1603 fue renombrada como diócesis de Concepción (y el 20 de mayo de 1939 se elevaría a sede metropolitana como archidiócesis de Concepción).
  • La Imperial: establecida el 22 de marzo de 1563, de la diócesis de Santiago de Chile, ya también renombrada anteriormente en 1693 como diócesis de Concepción.

El episcopologio es variado según esas fases diversas. Así se adscriben los obispos: Antonio Avendaño y Paz, O.F.M. (22.03.1564 – 9.3.1588 nombrado obispo de Quito); Agustín de Cisneros Montesa (09.03.1589 – muere en 1596); Reginaldo de Lizárraga, O.P. (31.08.1598 – 20.7.1609 nombrado obispo del Paraguay).

  • La Concepción: señalamos la lista de su episcopologio durante el periodo bajo España a partir de:

Carlos Marcelo Corni Velazquez (18.10.1618 – 17.08.1620 nombrado obispo de Trujillo); Luis Jerónimo Oré, O.F.M. (17.08.1620 – 30 Jan 1630 muerte); Diego de Zambrana de Villalobos y Cordero (14.03. 1633 – 12.12.1652 muerte); Dionisio de Cimbrón, O. Cist. (23.06.1653 * 19.09.1661 muerte); Francisco de Loyola y Vergara, O.S.A. (15.07.1669 – Nov 1677 muerte); Antonio de Morales, O.P. (25.05.1682 – Dec 1683 muerte); Luis de Lemos y Usategui, O.S.A. (16.9.1686 – 27 Nov 1692 dimite); Martín de Híjar y Mendoza, O.S.A. (13.04.1693 – 15 05. 1704 muerte); Diego Montero del Águila (03.10.1708 – 21 Jan 1715 nombrado obispo de Trujillo); Juan de Necolalde (01.04.1715 – 12.05.1723 nombrado arzobispo de La Plata o Charcas); Juan Francisco Antonio de Escandón, C.R. (12.05.1723 – 18 Jun 1731 nombrado arzobispo de Lima); Salvador Bermúdez y Becerra (18.01.1731 – 28.02.1734 confirmado como obispo de La Paz); Andrés Paredes Polanco y Armendáriz (28.02. 1734- 28.02.1735, nombrado obispo de Quito); Pedro Felipe de Azúa e Iturgoyen (28.02.1735 – 18.12.1744 nombrado arzobispo de Santafé en Nueva Granada), José de Toro y Zambrano (18.12.1744 – 01.05.1760 muerte); Pedro Ángel de Espiñeira, O.F.M. (23.11.1761 – 09.02.1778 muerte); Francisco José Marán (01.03.1779 – 12.09.1794 nombrado obispo de Santiago de Chile); Tomás de Roa y Alarcón (12.09.1794 – 05.09.1805 muerte); Diego Antonio Navarro Martín de Villodras (26.08.1806 – 16.03.1818 nombrado arzobispo de La Plata o Charcas).

  • Penco (1603): su movida historia determina los varios cambios en la historia de la diócesis y de su episcopologio, que por ello puede dar lugar a confusiones indebidas. La localidad antigua, Mapudungun, en la provincia de Concepción, Región de Río Bío Bío, fue fundada por Pedro de Valdivia como Concepción del Nuevo Extremo el 12 de febrero de 1550; es la tercera ciudad más antigua de Chile, tras Santiago -1541- y La Serena -1544-). En tiempos precedentes la localidad de Penco correspondía al primer lugar donde se había establecido la ciudad de Concepción, la que hoy corresponde a la capital de la Región de Río Bío Bío.

Fue destruida por el jefe de los indígenas mapuches Lautaro en 1554 y reconstruida de nuevo en los años 1555-1558, siendo gobernador García Hurtado de Mendoza al establecer un fuerte el Alto de Pino bajo el mando del capitán Jerónimo de Villegas, bastión establecido en la lucha contra los mapuches en la Araucanía a lo largo de los siglos siguientes. En 1603 el obispo de la diócesis suprimida de La Imperial se transfirió a este lugar y es considerado como el primer obispo sucesor de la diócesis de Concepción. Por ello, como diócesis sucede a La Imperial (abandonada en abril de 1600, debido a los ataques de los mapuches) y la sede trasferida a este lugar en 1603. La antigua ciudad sufrió varios terremotos y tsunamis (1570, 1657, 1687, 1730, 1751), por lo que fue trasferida al Valle de la Mocha en las riberas del Río Bío Bío; será reconstruida de nuevo en el lugar actual en 1842.[4]


h) Virreinato del Rio de la Plata

Audiencia de Charcas

  • Charcas (Sucre) (1552) (m. 1609): 1er obispo efectivo: Domingo de Santo Tomás o.p. (1562).
  • La Paz (1605): 1er obispo: Domingo de Valderrama o.p.
  • Santa Cruz de la Sierra (1605): 1er obispo: Antonio Calderón.

Audiencia de Buenos Aires

  • Córdoba de Tucumán (1570): 1er obispo efectivo: Francisco de Vitoria o.p. (1578); le sucede el primer criollo llegado a ser obispo: Fernando de Trejo o.f.m. (1594).
  • Buenos Aires (1620): 1er obispo: Pedro de Carranza o.c. (1620).
  • Asunción (1547): (en un principio dependía de Cuzco): 1er obispo: Juan de Barrios o.f.m.; 1er obispo efectivo: Alfonso Guerra o.p. (1579).


i) Virreinato del Brasil (Portugal)

  • S. Salvador de Bahía (1551) (m. 1676) (bajo esta provincia eclesiástica se encontraba también Angola (África).
  • Recife (1676): dependiente de Bahía.
  • Rio de Janeiro (1676): dependiente de Bahía.
  • São Paolo (1745): dependiente de Bahía.
  • Mariana (1745): dependiente de Bahía
  • São Luis de Maranhão (1677): dependiente de Lisboa.
  • Belem do Pará (1720): dependiente de Lisboa.

j) Canadá Francés.[5]

  • Quebec (1674)

k) Colonias inglesas de Norte América

Hasta la independencia de las 13 Colonias, la exigua comunidad católica dependía del Vicariato Apostólico de Londres. Las 13 Colonias que tenía Inglaterra en la costa este de América del Norte fundadas en los siglos XVII y XVIII eran: Massachusetts, Nuevo Hampshire, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, Pensilvania, Nueva Jersey, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia. Las Trece Colonias tenían sistemas políticos, constitucionales y legales muy similares, y fueron establecidas por colonos procedentes de Gran Bretaña, en su mayoría protestantes. Por motivos fundamentalmente mercantiles y de autogobierno, las colonias reunidas en un Congreso Continental declararon su independencia el 4 de julio del año de 1776, desapareciendo para siempre como colonias y dando lugar tras la correspondiente victoria militar a los Estados Unidos de América.[6]

Un fenómeno muy importante fue el de la esclavitud de afrodescendientes. Se calculan en 2 888 000 desde 1620 a 1780.[7]La esclavitud era legal en aquellos tiempos y se practicaba en cada una de las Trece Colonias. En la mayoría de los lugares se trataba de sirvientes de la casa o los trabajadores agrícolas. Era de importancia económica en las plantaciones de tabaco orientadas a la exportación de Virginia y Maryland, y las plantaciones de arroz y añil de Carolina del Sur. Cerca de 287 000 esclavos fueron importados en las Trece Colonias, o el 2 % de los 12 millones de esclavos traídos a través de África.[8]

Las colonias eran religiosamente diversas. La religión era fuerte en Nueva Inglaterra y en otros puntos, pero antes del primer «Gran Despertar» de la década de 1740 la mayoría de los colonos eran religiosamente inactivos. La Iglesia Anglicana de Inglaterra fue establecida oficialmente en la mayor parte del Sur, pero no hubo obispos y las iglesias desempeñaron solamente roles locales.10

Sólo en 1789 fue erigida la primera diócesis en los Estados Unidos de Norteamérica: Baltimore, en el Estado de Maryland. En 1706 la Colonia de Maryland decidió establecer en la bahía de Chesapeake un puerto con el nombre de Cæcilius Calvert. La catedral del Baltimore (Basilica of the National Shrine of the Assumption of the Blessed Virgin Mary) es la más antigua de los Estados Unidos. Fue obra de Benjamín Latrobe, considerado como el «padre de la arquitectura norteamericana anglosajona» y fue construida entre 1806 y 1821, bajo el episcopado del primer obispo católico norteamericano, John Carroll.

Fue consagrada el 31 de mayo de 1821 por el tercer obispo de Baltimore, Ambrose Maréchal. En ella se celebraron acontecimientos importantes, como el funeral de Charles Carroll de Carrollton, el único católico firmante de la Declaración de la Independencia de los EE.UU. de Norteamérica. También en ella fueron consagrados la mayor parte de los primeros obispos norteamericanos, y allí se celebraron siete sínodos provinciales y tres achidiocesanos durante el siglo XIX, cuando se discutió el sistema escolástico católico con la fundación entre otras instituciones educativas la de la Universidad Católica de América y se promovió la evangelización de los afroamericanos y de los indios nativos norteamericanos.

El tercer sínodo celebrado en la catedral de Baltimore fue la asamblea mayor de obispos católicos después del Concilio de Trento y contribuyó a la publicación del llamado Catecismo de Baltimore. A lo largo de su historia la catedral ha estado vinculada a varias figuras notables de la historia del catolicismo norteamericano como la madre Mary Elizabeth Lange, fundadora de las Hermanas Oblatas de la Providencia, la primera congregación religiosa de descendencia afro-americana; padre Michael J. McGivney, fundador de los Caballeros de Colón fue ordenado en la basílica en 1877 por su arzobispo James Gibbons; san Giovanni Nepomuceno Neumann, considerado como el padre del sistema escolástico católico en los Estados Unidos trabajó en esta catedral. En el siglo XX la catedral fue visitada por varias personalidades eminentes del cristianismo como san Juan Pablo II en 1995, santa Teresa de Calcuta en 1996 y el patriarca Bartolomeo I de Constantinopla en 1997.

NOTAS

  1. Cf. J. Metzler, (ed.), America Pontificia…, 3 vols, Ciudad del Vaticano 1992, donde se publican las bulas, breves y otros documentos pontificios relativos a la creación de diócesis y nombramientos episcopales y otros asuntos relativos a las mismas, desde 1493 a 1592 (I y II vols.); desde 1592 a 1644 (III vol.).
  2. La fundación de la ciudad Santa Ana de Cuenca de los Ríos data del 12 de abril de 1557 bajo el virrey Andrés Hurtado de Mendoza; pertenecía al obispado de Quito. En 1773 con Cédula Real por Carlos III se creó el obispado de Cuenca que comprendía las provincias de Azuay, Loja y Guayas; aunque posteriormente la provincia del Guayas se separó en 1838 y Loja en 1862. Pero su la erección del obispado lleva la fecha consolidada de 1786 con el nombramiento de su primer obispo, José Carrión y Marfil (hasta 1899). En 1813 bajo Fernando VII fue creado el Colegio real y Seminario Conciliar [Tridentino] de San Luis, donde se formarían las personalidades más notables de la Regiٌón. Cuencia será elevada a sede metropolitana bajo Pío XII el 12 de abril de 1957.
  3. Cf. "Archdiócesis de Santísima Concepción", en Hierarchia catholica medii et recentioris aevi. Vol. IV. Münster: Libraria Regensbergiana. p. 158.
  4. Cf. Francisco Solano Asta-Buruaga Y Cienfuegos, Diccionario Geográfico De La República De Chile, Segunda Edición Corregida y Aumentada, Nueva York, D. Appleton Y Compañía. 1899, pp. 533-535.
  5. El primer europeo que explora la zona del actual Canadá fue el francés Jacques Cartier, que plantó la cruz en la península de Gaspé en 1534 y subió a través del rio San Lorenzo en 1535. El territorio que será llamado Canadá en sus comienzos designaba sólo este valle, para luego llamarse Nouvelle France, y hasta el tratado de Utrecht (1713) con la conclusión de la guerra de sucesión española, cuando Terranova y la bahía de Hudson fueron cedidas por Luís XIV; la Acadia y los territorios de la actual Canadá, incluidos los del centro de los actuales Estados Unidos hasta Luisiana pasaron bajo Inglaterra con el tratado de París de 1763, al final de la guerra de los siete años, con el que Francia cedía a Inglaterra su imperio en las Indias Orientales y en Norteamérica, territorios que globalmente bien se puede decir que fueron colonizados por Francia e Inglaterra desde el s. XVII en fases y regiones diversas a partir de la costa atlántica.
    Pero a partir de 1713 los franceses los perderán progresivamente en favor de Inglaterra. A consecuencia de la derrota francesa en la guerra franco-indiana de 1763 y como resultado de la venta en 1803 de la Luisiana francesa a los nuevos Estados Unidos de América, la presencia colonial francesa en estas regiones se da por acabada. Puede decirse que el Canadá francés, bajo en nombre de “Nouvelle France” fue colonia francesa desde 1534 a 1763 para convertirse en colonia del Imperio británico de 1763 a 1931, cuando obtendrá la independencia del mismo. Durante el período “francés” se dio la confrontación continua entre franceses e ingleses y con las poblaciones indias nativas, que pasaban a poyar a unos o a otros según las conveniencias, por lo que la Nouvelle France dependía de las alianzas con los pueblos indios aborígenes para el comercio, así como para combatir las fuertes pretensiones británicas. Desde el punto de vista de la evangelización católica, en la Nouvelle France se desarrolló una notable presencia católica; Luis XIV no sólo protegió la misma y la difusión del catolicismo entre los indígenas indios y acogía a los mismos procedentes de las colonias inglesas, sino que también prohibía la presencia de protestantes y judíos en la misma. Cf. Québec, en Enciclopedia Britannica, Encyclopædia Britannica, Inc.
  6. La población “blanca”, en su extra gran mayoría de origen británico, estaba constituida según estimaciones variadas de historiadores en las que incluyen también a esclavos afrodescendientes y a indios bajo su control en 1776: alrededor del 85 % de la población blanca era de origen británico (inglés, irlandés, escocés o galés) con un 9 % alemanes y un 4 % neerlandeses. Estas poblaciones continuaron creciendo a un ritmo rápido en todo el siglo XVIII, principalmente debido a las altas tasas de natalidad y relativamente bajas tasas de mortalidad. La inmigración es un factor de menor importancia desde 1774 hasta 1830. Más del 90 % eran agricultores, con varias ciudades pequeñas que también eran puertos marítimos que unen la economía colonial a la más grande Imperio Británico. Según datos de Smith, Daniel Scott (1972). «The Demographic History of Colonial New England». The Journal of Economic History 32 (1): 165-83. JSTOR 2117183. PMID 11632252. doi:10.1017/S0022050700075458; y Miller and Smith, eds. Dictionary of American Slavery (1988) p. 678.
    Entre la abundante bibliografía se señala: Lawrence Gipson, The British Empire Before the American Revolution (15 vols., 1936 a 1970); Patricia U. Bonomi, Under the cope of heaven: Religion, society, and politics in Colonial America (2003); Cooke, Jacob Ernest et al., ed. Encyclopedia of the North American Colonies. (3 vols. 1993); 2397 pp.; Foster, Stephen, ed. British North America in the Seventeenth and Eighteenth Centuries (2014); Gipson, Lawrence, The British Empire Before the American Revolution (15 vols., 1936-1970), Pulitzer Prize; Greene, Evarts Boutelle et al., American Population before the Federal Census of 1790, 1993, ISBN 0-8063-1377-3; Middleton, Richard, and Anne Lombard. Colonial America: A History to 1763 (4.ª ed. 2011): Taylor, Alan. American colonies (2002), 526 pp.; Vickers, Daniel, ed. A Companion to Colonial America. (Blackwell, 2003) 576 pp. Cf. Referencias y datos en: Wikipedia® de la Fundación Wikimedia, Inc.
  7. Datos según: Miller and Smith, eds. Dictionary of American Slavery (1988) p. 678; Betty Wood, Slavery in Colonial America, 1619–1776 (2013) com/Slavery-Colonial-1619-1776-American-ebook/dp/B00C0WEEUS/.
  8. La gran mayoría del número de esclavos fueron los de las de las explotaciones de azúcar en el Caribe y en Brasil, donde la esperanza de vida era corta, por lo que tuvieron que ser repuestos continuamente. En los Estados Unidos la tasa de natalidad era más alta que en Europa no obstante una situación de vida de notables sufrimientos y privaciones, según algunos de los autores citados.


DHIAL. Elaboración de datos por Fidel González Fernández